Jorge Fandermole - Oración del remanso (Argentina)



Soy de la orilla brava,
del agua turbia y la correntada
que baja hermosa por su barrosa profundidad,
soy un paisano serio,
soy gente del Remanso Valerio,
que es donde el cielo
remonta vuelo en el Paraná.

Tengo el color del río
y la misma voz en mi canto sigo
que el agua mansa y su suave danza en el corazón,
pero a veces oscura,
va turbulenta en la ciega hondura
y se hace brillo en este cuchillo de pescador.

Cristo de las redes
no nos abandones,
y en los espineles
déjanos tus dones.

No pienses que nos perdiste,
que la pobreza
nos pone tristes,
la sangre tensa y uno no piensa
más que en morir,
agua del río viejo
llévate pronto este canto lejos
que está aclarando
y vamos pescando para vivir.

Llevo mi sombra alerta
sobre la escama del agua abierta
y en el reposo vertiginoso del espinel,
sueño que alzo la proa
y subo la luna en la canoa
y allí descansa
hecha un remanso
mi propia piel.

Calma de mis dolores,
ay, Cristo de los pescadores
dile a mi amada
que está apenada esperándome,
que ando pensando en ella
mientras voy vadeando las estrellas,
que el río está bravo
y estoy cansado para volver.

Cristo de las redes,
no nos abandones
y en los espineles
déjanos tus dones.

No pienses que nos perdiste,
que la pobreza
nos pone tristes,
la sangre tensa y uno no piensa
más que en morir,
agua del río viejo
llévate pronto este llanto lejos
que está aclarando
y vamos pescando para vivir...

Agua del río viejo
llévate pronto este canto lejos
que está aclarando
y vamos pescando para vivir...

Cristo de las redes
no nos abandones,
y en los espineles
déjanos tus dones.

No pienses que nos perdiste,
que la pobreza
nos pone tristes,
la sangre tensa y uno no piensa
más que en morir,
agua del río viejo
llévate pronto este llanto lejos
que está aclarando
y vamos pescando para vivir.

Agua del río viejo
llévate pronto este canto lejos
que está aclarando
y vamos pescando para vivir.