Soledad - La viajera (Argentina)



 Soy viajera eterna enamorada de tu sol,
 de pampa y silencio, de salinas y mistol.
 Aguas que se lanzan en suicidio magistral,
 selva verde, mate amargo y humedal.

 Voy siguiendo el rastro de una estrella azul.
 Lamento mapuche, lágrimas del sur.
 Que se han vuelto témpano, de un frío glaciar,
 congelando las miradas, llenando de paz.

 Desierto, distancia cruel,
 suspiros sobre El Chalten.
 Milagro, de un pueblo que,
 atraviesa el tiempo solo para que lo puedas ver.

 De celeste y blanco, tengo el corazón
 yo soy sangre de esta tierra,
 de celeste aunque me cueste algún dolor,
 ser feliz a veces cuesta,
 a veces cuesta corazón, y siempre cuesta.

 Cordillera, gloria, cruce y libertad.
 Vinos y tonadas para enamorar.
 Cerros de colores, lagos, y ancho mar.
 De la costa al norte, de la gruta al gavillar…

 Senderito coya va hacia el cielo y más.
 De limón y azúcar, la baguala llorará.
 Donde el sol se asoma río dulce litoral,
 ilusión de pescadores, canoitas de cristal.

 Y siempre tendremos fe,
 bendita mi tierra es,
 mi Madre protegerá,
 repartiendo bendiciones que nos llegan de Luján.

 De celeste y blanco, tengo el corazón
 yo soy sangre de esta tierra,
 de celeste aunque me cueste algún dolor,
 ser feliz a veces cuesta.

 De celeste y blanco, tengo el corazón
 yo soy sangre de esta tierra,
 de celeste aunque me cueste algún dolor,
 ser feliz a veces cuesta.

 De celeste y blanco, tengo el corazón
 yo soy sangre de esta tierra,
 de celeste aunque me cueste algún dolor,
 ser feliz a veces cuesta.

 De celeste y blanco, tengo el corazón
 yo soy sangre de esta tierra,
 de celeste aunque me cueste algún dolor,
 ser feliz a veces cuesta.